viernes, 9 de noviembre de 2012

volvió Flor... en forma de fichas!



Como diría Fernández, “El amor es muy puto”. Y así lo es. Fuerte definición? Tal vez, pero vaya que si es realista.
Ya desde hace un par de semanas que vengo meditando acerca de esto y cada día me convenzo más de que el amor es un desamorado (?) o conspira en mi contra. Si tengo que ponerme a mirar hacia el pasado y sacar una conclusión de las relaciones que he tenido a lo largo de mi vida, y de cómo he sido tratada (y dejada tratar, eh? Porque es todo una cuestión de actitud, no sólo la culpa la tiene el flaco por aprovecharse de tu sumisión, sino que vos también sos culpable por no tener los ovarios necesarios para poder decir BASTA.)  en fin, si miro al pasado, puedo decir sin dudar que el amor se cagó en mi y en toda mi fisonomía. Así es.  Sopapo tras sopapo vine soportando. Cómo me doy cuenta de esto? Bueno, porque últimamente estuve hablando bastante de mi vida privada (mucho no me cuesta, soy un libro abierto con cualquiera. Mala mía.) con una mujer de unos treinta y pico a la cual ya puedo considerar mi amiga, y la conclusión que ella sacó de mis historias fue: “Pobrecita Flor, la pasaste mal, eh?” para terminar rematándola con un “Quedate tranquila, no son todos iguales, a vos te vinieron fallados.”
Ok, lo que ya pasó ya fue. No voy a ponerme a llorar por las cosas que no se dieron, o las que se dieron más o menos o las que salieron para el reverendo culo. No. La onda es mirar hacia adelante y tener fe de que hay alguien reservado para nosotros, siempre digo una frase que no sé ni de quién es (debería googlearla pero me da paja) “No hay corazón al que la naturaleza no haya designado otro corazón”. Tal vez suene a consuelo de tonta, pero por el momento es lo que me deja tranquila. (Eso y saber que aún soy joven, si dentro de diez años sigo igual, probablemente tengan que buscarme en un loquero).
Hoy por hoy la vida me encuentra habiendo superado un desamor (una cagada, me pasó la típica: estás enamoradísima del que no te quiere tanto, y cuando decidís cortar con todo él se da cuenta de que en verdad te ama… y Bingo! Vos ya no. Terrible.) pero bueno, estoy sintiéndome súper. La verdad que sí, estoy sola pero mejor acompañada que nunca (aunque suene imposible), porque me he descubierto a mi misma, y he aprendido que no necesito de nadie para ser feliz, que ninguna persona ni nada es imprescindible, más que el amor a uno mismo, y que las cosas llegan, siempre, a su debido tiempo. La clave es no desesperar y confiar en que lo que está sucediendo en este momento de la vida, es lo mejor que podría haber sucedido. Sin arrepentirse, sin lamentarse… Soy Feliz así como estoy y nunca me sentí mejor!! IN YOUR FACE, LOVE.

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