Llega el día en que le ponés punto final. Sí, ese día llega, y te sentís liberada. Mil veces pensaste en hacerlo y mil veces desististe justo antes de lograrlo. Siempre arrancás igual.
Todo empieza uno de esos días en que te sentís tan desdichada que creés que sos el último orejón del tarro. Peor que eso, sos la nada misma. Estás segura de que si te morís en ese preciso instante a nadie le va a joder, porque ninguno se va a enterar. Es ese día en que te replanteás tus prioridades y pensás que lo más importante en TU vida sos VOS y que si no te cuidás nadie lo va a hacer. Y ahí tomás la decisión. LA decisión.
Mirás el celular. Lo agarrás con miedo. Vas a la "libreta de contactos" y apretás la inicial de su nombre y lo ves ahí. Sísí, ese hijo de un volquete repleto de putas sigue estando en tu celular, y parece que se te cagara de la risa como diciendo "-¿ves tontita que no podés eliminarme?-"
Dale, boluda, apretá delete, el botón rojo, borrar, "opciones - eliminar", como sea, no es tan difícil!
Pero sí. Sí lo es y te cuesta un huevo. Te cuesta porque el número (increíblemente) de memoria no lo sabés. Y te das cuenta de que si lo borrás "chau chau, adiós" nunca más vas a poder tomar contacto. Lógico, porque él no te va a llamar, porque siempre fuiste vos la idiota que le estuvo atrás.
Y ahí pensas... "tal vez lo necesite para algo..." SI! Seguro para cagarte la vida una noche que estés en pedo y se te cruce por la cabeza mandarle un texto del estilo "Dmnd esstts?" y perder así todo tu orgullo y darte cuenta a la mañana siguiente que ni siquiera tuvo el tacto suficiente como para responderle el sms a una ebria con el corazón roto.
Pero te dije que el día llega. Y una vez más te encontrás frente a la famosa inicial que tanto miedo te dio en otras ocasiones. Es un duelo. Ella o vos. Te ganó siempre pero sabés que esta vez es distinto, porque vos estás distinta. De pronto tenés un poquito de amor propio que tantas veces te faltó. (dale nena, vos podés, después de todo ¿de qué te sirve?) .....
.....Y finalmente pasa. ¿no dolió tanto, no? De hecho te sentís liberada y es en ese momento que te acordás cuánto te jodía tu vieja con "cerrar círculos", "poner puntos finales" y "terminar historias". La muy guacha tenía razón, "más sabe el diablo por viejo que por diablo", dicen.
Y vos que no sos ni vieja ni diablo lo único que sabés es que a partir de este día arranca una nueva etapa sin él en tu celular y mucho menos en tu vida. No querés mirar atrás ni un poquito. -"Mejor sola que mal acompañada" - pensás. Después de todo, hombres sobran. Y pelotudos que te caguen la vida, también.
jajaja, felicitaciones... todas alguna vez pasamos por lo mismo o sino.. ya lo van a pasar chicas! (jaja re garca, quería que todas sufran!!) jaja y del post anterior.. si soy de tu laburo me ofendería mucho, flaca envidiosa, ni que vos no te dieras tus gustooos!!!! ja besoteee
ResponderEliminarBravo Murfi!!! Desde acá te aplaude otra orgullosamente vieja y diabla (por herencia? ja!)! ji. A otra cosa mariposa!! ...digo murcielaghermosa!! Bien hecho, a estrenar páginas de tu historia con gente que te haga feliz! Te adoro lindura!
ResponderEliminargood job!!
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